En Honduras, los médicos han dado un ultimátum al Gobierno debido al número creciente de profesionales de la salud que mueren a cusa de la COVID-19.

Los médicos hondureños cambiaron por algunas horas los hospitales por las calles. Son alrededor de 70 galenos fallecidos a causa de la COVID-19 y más de 30 enfermeras.

La corrupción ha estado presente en todas las compras y manejo de recursos durante la pandemia. Por eso colocaron unas esposas a la figura de una rata, que presenta al Gobierno hondureño y sus funcionarios.

La Policía llegó a pocos minutos de iniciada la protesta con amenazas de desalojo violento, sino cedían el paso vehicular.

El hospital móvil de Tegucigalpa (capital) permanece en el abandono, con un solo paciente; luego del fallecimiento de un hombre a las pocas horas de su ingreso.

Los médicos hondureños no pretenden seguir siendo víctimas de la COVID-19, mientras aumenta la irresponsabilidad y mal manejo de la pandemia por parte del Gobierno de Juan Orlando Hernández (JOH). 

Más de 70 médicos solicitaron su retiro voluntario del sector público, debido a la alta tasa de letalidad entre los profesionales.

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