El asalto a la sede del Poder Legislativo de EE.UU. pasa factura a la Administración de Trump, con una lluvia de dimisiones de altos cargos de la Casa Blanca.

El viceasesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Matt Pottinger, ha presentado este jueves su renuncia, sumándose así a otros dirigentes que se han decantado por abandonar las filas del Gobierno, a raíz de los violentos actos de protesta de los partidarios del mandatario.

Hasta el momento, Stephanie Grisham, la jefa de Gabinete de la primera dama, Melania Trump; la viceportavoz de la Casa Blanca, Sarah Matthews; y la jefa de eventos sociales de la Casa Blanca, Anna Cristina Niceta, han dimitido.

Además, la lista incluye al enviado especial a Irlanda del Norte y exjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, y el director senior de Asuntos Europeos y Rusos del Consejo de Seguridad Nacional, Ryan Tully.

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