VOCES

La denominación de Cuba como país que según las autoridades de Washington patrocinan el terrorismo, desata hoy un renovado rechazo, incluso entre destacadas figuras del Congreso norteamericano.
En ese sentido, se expresaron recientemente los senadores demócratas estadounidenses Amy Klobuchar y Tina Smith (Minesota), Patrick Leahy (Vermont), Ron Wyden y Jeff Merkley (Oregon), Chris Van Hollen (Maryland), Jack Reed (Rhode Island), Sherrod Brown (Ohio) y Martin Heinrich (New Mexico).

Estos miembros de la Cámara Alta enviaron una carta al secretario de Estado, Michael Pompeo, en la que expresaron su preocupación por el hecho de que el proceso para la designación de Cuba como un estado patrocinador del terrorismo se hiciera sin consulta formal y revisión por parte del Congreso.

Los senadores también le pidieron al jefe de la diplomacia norteamericana que se comprometa a realizar una revisión formal antes de ubicar en esa categoría a cualquier nación

‘En los últimos días de la administración, los esfuerzos por politizar decisiones importantes relativas a nuestra seguridad nacional son inaceptables y amenazan con dañar futuros esfuerzos diplomáticos hacia Cuba y sentar un precedente dañino para nuevas designaciones’, dijeron los senadores en la carta.

Múltiples voces de Cuba y el mundo se sumaron al rechazo contra la inclusión del país caribeño como patrocinador del terrorismo.

El presidente de la nación caribeña, Miguel Díaz-Canel, calificó la decisión de uno de ‘los últimos coletazos de una fracasada y corrupta administración comprometida con la mafia cubano-miamense’.

En un mensaje en su cuenta en Twitter, el mandatario rechazó las intenciones de la ‘desprestigiada administración’ de Donald Trump para entorpecer un eventual acercamiento entre ambos países.

Un comunicado publicado la víspera por la cancillería cubana ratifica que se trata de ‘un acto soberbio de un gobierno desprestigiado, deshonesto y en bancarrota moral’.

Según líderes políticos y estudiosos del tema, esta sanción injustificada tiene como fin complicar cualquier esfuerzo del mandatario electo, Joe Biden, para reanudar el deshielo iniciado por Barack Obama (2009-2017) en los nexos con La Habana.

Cuba fue incluida inicialmente en este listado unilateral en 1982, bajo la administración de Ronald Reagan (1981-1989).

El Departamento de Estado eliminó a la isla de dicha relación en 2015, luego que Washington y La Habana anunciaran el 17 de diciembre de 2014 el comienzo de un proceso de normalización de las relaciones bilaterales.

Fuente: Prela

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