Donald Trump y Joe Biden se miden esta noche en el segundo y último debate entre candidatos a la presidencia de Estados Unidos, en un final de campaña agitado por la pandemia de Covid-19. El contagio del presidente de EE.UU. motivó la cancelación del segundo encuentro que estaba previsto para el pasado 15 de octubre. El debate definitivo se celebra a doce días de la cita con las urnas, el 3 de noviembre. El debate se celebra en Nashville (Tennessee) y arrancará a las 9 de la noche (8pm en El Salvador). Tendrá una duración de 90 minutos.

El primer debate, el 29 de septiembre, se convirtió en un espectáculo tan rudo y caótico que los organizadores han decidido cambiar el funcionamiento de este y, al menos durante la exposición inicial, silenciar el micrófono de quien no tenga el turno de palabra para dejar que el rival dé su discurso sin incidencias.

Acerca de los «micrófonos silenciados», podemos fácilmente sacar nuestras conclusiones, pues el presidente Trump no es precisamente alguien que acate ordenes y se mida en sus límites, se espera un debate mas agitado que el del 29 de septiembre, con muchas mas interrupciones de los moderadores y a un Donald Trump definitivo en sus palabras. El debate incluirá preguntas sobre la pandemia de coronavirus, la situación de las familias estadounidenses, la tensión racial, el cambio climático, la seguridad nacional y el liderazgo. Según ha publicado la prensa estadounidense, Trump piensa atacar a Biden por los negocios de su hijo Hunter en Ucrania, donde estuvo a sueldo de una importante empresa gasista cuando el padre era vicepresidente de Obama, Biden, por su parte, tratará de señalar a Trump como el responsable de un estado de crisis permanente. Llega a la cita con 7,5 puntos porcentuales de ventaja en el promedio nacional de encuestas (50,6% frente a 43,1%, según Real Clear Politics).

Biden ha pasado tres días recluido en su mansión de Wilmington (Delaware), centrado en preparar el debate. Trump prefiere no dedicar mucho tiempo al entrenamiento habitual que reciben los candidatos para este encuentro. Se inclina por la intuición y la improvisación. Con necesidad de remontada, ha seguido haciendo campaña, con mítines multitudinarios en Pensilvania y Carolina del Norte los dos últimos días.

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