Mauricio Manzano

Con frecuencia cuando se hace alusión a la categoría innovación educativa seguidamente se relaciona exclusivamente con la ejecución de tecnologías en el proceso educativo. Esta concepción bastante generalizada en personas involucradas en el acto educativo es válida pero reduccionista. La innovación educativa es una categoría más amplia y tiene relación con otros componentes de la educación, el objetivo es el cambio y la mejora de la calidad educativa.

Carbonell (2001), define la innovación como una serie de intervenciones, decisiones y procesos, con cierto grado de intencionalidad y sistematización que tratan de modificar actitudes, ideas, culturas, contenidos, modelos y prácticas pedagógicos. Se percibe la amplitud que encierra la categoría y el impacto tanto en procesos administrativos como en actitudes y aptitudes.

Cuando a la categoría innovación le agregamos el adjetivo educativo lo enmarcamos en el campo de las ciencias de la educación y en todo lo relacionado al acto educativo. Sein-Echaluce et al (2016) define la innovación educativa como “La aplicación de una idea que produce cambio planificado en procesos, servicios o productos que generan mejora en los objetivos formativos” Havelock y Hubcrman (1980) consideran que la innovación educativa es el estudio de las estrategias o procesos de cambio.

Por la extensión del concepto innovación educativa algunos autores han realizado diferentes clasificaciones. Elmore (1990) distingue entre cambios estructurales: afectan a todo el sistema educativo o a la configuración de los distintos niveles; cambios curriculares: relacionados con el diseño y desarrollo del curriculum, con las estrategias de enseñanza, con los componentes del currículo; cambios profesionales referidos a la formación, selección y desarrollo profesional de los docentes: cambios políticos sociales: afectan a la distribución del poder en educación y a la relación de los agentes sociales con la enseñanza escolar.

Es decir, la innovación tiene que ver con el cambio y mejora y con una reforma amplia. La mejora puede ser satisfacer demandas, mejorar procesos administrativos, procesos de enseñanza aprendizajes, innovación evaluativa, didáctica, formación docente, calidad en la relaciones laborales, incentivos salariales, pertinencia investigativa, inversión en tecnología, currículos, programas de estudios, etc. La innovación educativa es un modelo de mejora y debe abarcar todo el sistema educativo, tanto en su extensión cuanto en su intensidad

¿Cómo debe realizarse? La innovación educativa debe derivarse de investigaciones científicas del entorno y ad intra de las instituciones educativas que se quiere innovar. Es necesario tener claridad, perspectivas y expectativas en torno a los esfuerzos de innovación. Es ineludible que se promueva una discusión explicativa para compartir conocimientos y experiencias educativas, elaborar procesos cíclicos de evaluación y flexibilidad de cambios en el proceso.

En fin, la innovación educativa es una reforma general que busca la calidad educativa. Requiere acciones y convicciones profundas, es un reinventar la institución educativa intervenida. El éxito de una innovación educativa pasa por la participación y el compromiso de todos los agentes involucrados. La resistencia a cambiar puede llevar implícito el fracaso institucional, la realidad actual demanda flexibilidad y adaptación a la innovación. La calidad educativa está en relación con ideales como la justicia, equidad y solidaridad porque es crecimiento personal que debe tener un impacto social positivo.

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