Unas 40 personas de origen indígena acompañados por algunos agentes de la Fuerza de Tarea Conjunta han entrado por segundo día consecutivo en la zona boscosa en la que la semana pasada fue secuestrado por la guerrilla del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) Paraguay. Estas personas, conocedores de la zona, pretenden rodear el río Aquidabán, en Bella Vista, Amambay.

Desde el 9 de septiembre el ex vicepresidente de paraguay fue privado de libertad junto a su chofer, Adelio Mendoza, por el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que planteó tres exigencias para liberarlo: Primero, divulgar a los medios la ideología del EPP; segundo, repartir víveres valorados en US$ 2 millones en 40 comunidades; y tercero, la liberación de dos líderes del EPP. «Eso no está en nuestras manos», aseguró Lorena Denis, una de las hijas del exvicepresidente. 

Leticia Valiente, esposa de Adelio Mendoza, acompañó a los indígenas y a un grupo de militares en la búsqueda, recorrieron unos 10.000 metros, los frutos de ese día de búsqueda no fueron los que la mujer esperaba, pues estaba segura no se encontraban muy lejos y a pesar de que encontraron un lugar reciente de campamento de el grupo EPP.   Valiente criticó fuertemente a los militares: «Fueron perezosos, nos decían que estaban cansados porque hace rato que ya están por el campo y tenían mucho miedo». Según Valiente, los militares mantenían distancia de los indígenas porque temían que se produjera un enfrentamiento con los guerrilleros en caso de encontrar al EPP.


La familia del ex vicepresidente Denis pide comunicación y pruebas de vida del mismo, mientras el gobierno parece estar confiado en la capacidad de sus grupos especializados, mientras la entrega de los víveres requeridos por el EPP ya se inició, el pasado domingo a las 10 de la noche expiró el plazo dado por los secuestradores para la liberación de dos de sus líderes, Carmen Villalba y Alcides Oviedo Brítez.

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