El Gobierno alemán denuncia que las sanciones de EE.UU. contra el gasoducto Nord Stream 2 representan una “injerencia en la soberanía europea”.

El pasado febrero, el Departamento de Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones contra el buque ruso de colocación de tuberías Fortuna y su propietario KVT-RUS, por su participación en la construcción del megaproyecto Nord Stream 2.

En este sentido, mediante un comunicado publicado el lunes en el sitio web del Bundestag (Parlamento alemán), el Gabinete de este país europeo denunció que las medidas de Washington contra el proyecto que lleva a cabo con Rusia constituyen una forma de “injerencia en la soberanía europea”.

El documento también puso de relieve que más de 100 empresas europeas participan en dicho proyecto, que cumple con la legislación europea y “puede contribuir a satisfacer la demanda de gas en Europa Occidental y Oriental”, por lo que, a juicio de Berlín, la finalización de Nord Stream 2 no puede depender de las sanciones de EE.UU.

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