Serán suspendidos si no obedecen.

El gobierno italiano aprobaría un nuevo decreto donde obligarían a empleados públicos y privados a obtener el certificado verde (certificazione verde) para poder trabajar en sus respectivos establecimientos. De lo contrario, se suspenderán sin goce de sueldo a los que no acaten el decreto, pero no podrán ser despedidos.

El ministro de Administración Pública, Renato Brunetta, dijo que esta medida posicionaría a Italia como el primer país de Europa, y el mundo, con tal decreto. “Nada como esto se ha hecho en Europa. Nos estamos poniendo en la vanguardia internacional”, expresó. De acuerdo con él, esperan que más italianos se vacunen con el simple hecho de aprobar el decreto, aunque este entraría en vigencia hasta el 15 de octubre,

No se conocen los detalles completos del decreto que obligará a los trabajadores a que se vacunen. Sin embargo, se sabe que, si los empleados que son suspendidos se presentan a trabajar de todos modos, serían multados entre 600 y 1000 euros.

El certificado verde comprueba que el usuario ha recibido por lo menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19, se realizó una prueba del virus que resultó negativa o se recuperó recientemente del coronavirus.

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