VOCES

 El Consejo de Seguridad de la ONU debe asumir sus responsabilidades y superar una vez más su parálisis al abordar el conflicto entre Israel y Palestina, afirmó hoy el presidente de la Asamblea General, Volkan Bozkir.
En estos momentos es necesario que ese organismo hable con una ‘una voz unificada’, pues su inacción obstaculiza la capacidad y credibilidad de Naciones Unidas en otros asuntos de paz y seguridad, recalcó.

Al intervenir en la sesión de la Asamblea dedicada a la cuestión palestina y la situación en el Medio Oriente, se unió al llamado por un alto el fuego en la Franja de Gaza, bombardeada durante 10 días consecutivos por fuerzas de Tel Aviv.

Hace falta tomar medidas reales para detener el círculo vicioso de violencia, poner fin a la ocupación de Israel y defender los derechos humanos, subrayó Bozkir.

También demandó la protección de todos los civiles y condenó los ataques contra ellos y los asaltos a lugares de culto, como mezquitas.

Para el titular de la Asamblea General de la ONU resulta particularmente desolador que la escalada de los ataques haya comenzado al final del Ramadán.

El asalto a la mezquita de Al-Aqsa, uno de los lugares más sagrados de la tierra para mil 800 millones de musulmanes, fue espantoso, expresó el diplomático turco.

Asimismo, calificó de ‘grave’ la situación en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental donde fallecieron 25 palestinos, entre ellos, cuatro niños.

La violencia y la provocación en la Cisjordania ocupada deben cesar, los palestinos no deben vivir bajo el temor permanente de ser desalojados de sus hogares debido a la expansión del colonialismo, apuntó el titular.

El desalojo de palestinos de sus hogares en Sheikh Jarrah podría constituir un crimen de guerra según el derecho internacional y los tribunales israelíes no tienen autoridad en el Jerusalén Oriental ocupado, destacó el presidente de la Asamblea General.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores y Expatriados de Palestina, Riyadh Al-Maliki, denunció ante la Asamblea General el genocidio que comete Israel contra el pueblo árabe y pidió detener esa masacre.

‘¿Cómo puede una potencia ocupante tener derecho a defenderse cuando todo un pueblo bajo ocupación se ve privado de los mismos derechos?’, señaló. En tanto, el embajador israelí en Estados Unidos y la ONU, Gilad Erdan, dijo que Tel Aviv ataca posiciones de Hamás, aunque incluso los reportes de Naciones Unidas se refieren a la destrucción de hospitales, escuelas y otras infraestructuras civiles en Gaza.

Los cohetes de Hamás y otros grupos armados islamistas se han cobrado 12 vidas en Israel, incluida la de un niño, un indio y dos tailandeses, de acuerdo con el sitio oficial de noticias de la ONU.

Mientras los ataques israelíes en Gaza, en tanto, mataron a 232 palestinos, incluidos 65 niños, y dejaron casi dos mil heridos, añade esa web.

Fuente: Prela

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