DagobertoGutiérrez

La década de los años cuarenta fue sobresaliente por la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania Nazi; aunque, Hitler concitó en su contra a prácticamente todo el mundo occidental. Por eso, las más importantes victorias contra el ejercito alemán, logradas por el ejército soviético, fueron traducidas en nuestro país como una victoria de la democracia y de Occidente, pese a que siempre, en los círculos más informados se conoció y se reconoció el alto costo humano que el pueblo soviético pagó por esa victoria.

El ambiente internacional que se construyó estimuló la lucha contra la dictadura de Maximiliano Hernández Martínez, la resistencia creció, y en abril de 1944, el ejército se levantó contra el dictador, que logró derrotar la rebelión militar, pero en mayo del mismo año, una huelga general de brazos caídos logró la renuncia del dictador y su salida del país. La dictadura, sin embargo, quedó en pie, y fue hasta en 1948, cuando un golpe militar expulsó del poder a Salvador Castaneda Castro, que era presidente y continuador de la dictadura martinista. El ejército era influido en ese momento por oficiales que regresaban del exilio, con cierta influencia democrática y hasta de izquierda, sobre todo los que habían estado exiliados en México.

El Cnel. Oscar Osorio era uno de ellos, y en el año 1950 se hizo presidente del país. Esta década se caracterizó por el afán de estos sectores militares y de ciertos elementos de la burguesía por construir condiciones materiales para una industrialización del país. Sabían bastante bien que esto requería transformaciones en la economía, en la educación y en la participación del pueblo. Por eso, durante este gobierno se construyó la primera presa hidroeléctrica del país sobre el Rio Lempa. Era la presa 5 de Noviembre o Chorrera del        Guayabo, con la cual se buscaba la producción de energía eléctrica suficiente para mover las fabricas que se estaban instalando.

La educación experimentó un importante impulso porque el  gobierno  construyó grandes centros educativos que, con el nombre de grupos escolares, recibieron a gran cantidad de estudiantes en la primaria y la secundaria, se aumentó el número de profesores, se fortalecieron las escuelas normales para preparar maestros, y escuelas para la especialización de estos profesores.

En los centros escolares, se les distribuía leche a los estudiantes durante el recreo, se formaron coros para estimular el canto estudiantil, y después se organizarían torneos de coros a nivel nacional.

En esta década, se discutió y aprobó la Constitución que sustituyó a la de 1944. Esta Constitución es la que sigue en pie en sus contenidos fundamentales en las Constituciones posteriores. Estableció los derechos de los trabajadores, entre ellos, el de la libre sindicalización y el derecho a la huelga, así como, los derechos sociales y la seguridad social. También se aprobó la creación de un código de trabajo. Todas estas decisiones eran novedades importantes que chocaban con el mundo oligárquico que imperaba en esas décadas. La proliferación de fábricas en todo el territorio del país propició el aumento de la clase obrera, así como el aumento de los sindicatos y del número de huelgas.

En este escenario de lucha social y de reclamo de los trabajadores creció el Partido Comunista, dedicado en estos años a la organización de los trabajadores de la industria y del campo. Pero también, aumentó su influencia en sectores de artesanos, intelectuales y universitarios.

Recordemos que, en esos años, el Partido Comunista empieza a resurgir después de la matanza de los años de 1932, cuando fue prácticamente aniquilado. Habían pasado más de 20 años de persecución y derrota, hasta que las condiciones materiales de esos años 50, crearan el escenario histórico adecuado para que, en la cresta de la lucha social de esos años, de nuevo el Partido Comunista apareciera organizando, movilizando y educando a las masas.

Las luchas de los obreros pusieron a prueba a esos gobiernos militares quienes mostraron el temor al pueblo cuando éste resiste y se moviliza. Por eso, respondieron con una cruel represión, con capturas y desaparecimientos de dirigentes sindicales, sobre todo cuando se trataba de dirigentes del Partido Comunista.

Los límites de estos gobiernos quedaron claramente establecidos, así como su tensionamiento ante la Universidad de El Salvador, que ya era considerada como un centro de resistencia y de subversión.

El estallido de la lucha armada en Cuba y después de la guerra revolucionaria, dirigida por Fidel Castro, estimuló el animo social y el interés por Cuba y su revolución.

El ultimo año de esta década, Radio Habana Cuba era escuchada en miles de hogares salvadoreños, llevando un mensaje de esperanza, de resistencia y de lucha; y con toda esa carga política e ideológica, entramos a la década de 1960, cuando toda esta caldera socioeconómica aumentaría de temperatura y la crisis estructural crecería sin ninguna posibilidad de solución.

San Salvador, 20 de marzo del 2021.

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