viernes , julio 12 2024
Foto: Cortesía

Urgen al Estado salvadoreño prevenir latente contaminación en cuencas hídricas compartidas con Guatemala por la mina Cerro Blanco


“Que el gobierno salvadoreño demande la cancelación del proyecto minero Cerro Blanco e inicie un diálogo constructivo con los países de Centroamérica para la negociación de un tratado de aguas transfronterizas que garanticen el derecho humano al agua de las poblaciones de los países”, exigieron organizaciones ambientalistas y defensores del medio ambiente de El Salvador y de Guatemala.


La contaminación de las cuencas hídricas Ostúa-Guija-Lempa que comparten El Salvador y Guatemala sigue latente y se profundiza ante la posible autorización del cambio operativo de la mina transfronteriza Cerro Blanco, ubicada en el país vecino, y pasar de una actividad minera subterránea a una a cielo abierto.


Dicho proceso, según las organizaciones, se ha caracterizado por una serie de anomalías y la falta de consideraciones al respecto de todos los impactos ambientales que esto causaría como la transferencia de calor a los arroyos y ríos circundantes por el vertido de aguas termales al medio ambiente o la contaminación del entorno por polvo y aguas residuales que contienen arsénico, cobre, hierro, entre otros elementos.


“Urgimos actuar contra la mina Cerro Blanco y todas las minas transfronterizas que puedan afectar a nuestro país”, sostuvo Luis González, integrante de la Mesa Frente a la Minería Metálica en El Salvador, denunciando, a su vez, que la minería metálica es una de las industrias extractivas que más daños hacen al ambiente y a la salud de la población.


Peter Arrieta y Octavio Gasparico, del Comité Ambiental Laudato de Asunción Mita, Guatemala, sostuvieron que ente proceso de la posible actualización operativa de la mina Cerro Blanco ya han iniciado diálogo con las autoridades recién nombradas de su país. Con esto esperando que con el apoyo del nuevo presidente Bernardo Arévalo apoye dicha exigencia y que cumpla con promesas realizadas durante la campaña electoral como establecer moratorias mineras.


Nelly Rivera, de la Asociación de Mujeres Ambientalistas de El Salvador (AMAES), afirmó que en conjunto a organizaciones guatemaltecas llevan alrededor de 15 años peleando contra el proyecto minero. “Deben de dialogar con el gobierno de Guatemala, pero también con el de Honduras, porque necesitamos un tratado de cuencas transfronterizas con enfoque de cuencas compartidas para que las y los salvadoreños tengamos garantizada el agua que tanto se necesita para la vida”, dijo.

Con edición de Morena Villalobos

About David Ramírez

Periodista de VOCES

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