Foto cortesía: Idalia Zepeda
Desde enero una madre camina por las calles preguntando a vendedores y personas si han visto a su hijo.
La situación que vive Eneyda Abarca, madre de Carlos Ernesto Santos, continúa hasta que no dé con el paradero de su hijo de 22 años, un joven universitario que desapareció a principios de enero pasado.
En declaraciones con VOCES Diario digital, Eneyda afirmó que recorre las calles capitalinas, a veces sola y a veces con otros miembros de su familia y personas que se han sumado a la causa de dar con el paradero de Carlos.
“Yo ando haciendo mi labor (…) ya que el proceso (de investigación) lo veo lento”, manifestó Abarca.
De acuerdo con la responsable del área jurídica de la Asociación Salvadoreña por los Derechos Humanos (ASDEHU), la abogada Idalia Zepeda, 3 personas se contactaron con Eneyda desde que comenzó su búsqueda manifestándole que habían visto a Carlos en la 25 avenida norte, sin embargo la madre aún no da con el paradero de su hijo.
Según Zepeda, Carlos se encontraba fuera de su casa haciendo ejercicio. Sin embargo, él tiene una condición médica que le exige que se tome ciertos medicamentos. “La hipótesis es que por no haber tomado medicamentos se extravió”, manifestó Zepeda.
El 17 de enero se formó el “Bloque de Búsqueda”, un grupo de familiares que se unieron para buscar a parientes desaparecidos. “Ellos han estado recorriendo calles frecuentemente. Ellos han tenido más respuestas que las mismas autoridades”, explicó la abogada.
ASDEHU les brinda asesoría jurídica a las personas del bloque, específicamente a 21 casos.
Ese mismo día, las personas del bloque se plantaron afuera de las instalaciones del Instituto de Medicina Legal (IML) para exigir que se les brinde información sobre la fosa clandestina de Nuevo Cuscatlán. Los encargados del IML no salieron. En cambio, la policía llegó a preguntarles porqué se encontraban realizando una protesta fuera del IML.
VOCES Diario digital | El Salvador De la gente para la gente