El espacio cívico de El Salvador pasó de “obstruido” a “represivo” en 2025, según el reciente informe publicado por CIVICUS Monitor, una alianza global de la sociedad civil. El organismo señaló el desmantelamiento del Estado de derecho, así como la profundización de la represión y la persecución sistemática de activistas y periodistas.
“La situación de las libertades cívicas en El Salvador ha empeorado en 2025 (…) El espacio cívico salvadoreño pasó de ‘obstruido’ a ‘represivo’, la segunda peor categoría posible”, aseveró CIVICUS en su informe Poder ciudadano bajo ataque 2025.
De acuerdo con el informe, el actual escenario es resultado del estado de excepción “permanente” y de la concentración de los tres Poderes del Estado durante el gobierno del presidente Nayib Bukele, desde su llegada al poder en 2019, así como de su segundo período, considerado inconstitucional, que inició en 2024.
“El Salvador es un ejemplo alarmante del retroceso de derechos en la región y de cómo el régimen de excepción y la seguridad militarizada vulneran las libertades cívicas”, señaló Ana María Palacios Briceño, investigadora para las Américas de CIVICUS Monitor.
El informe detalló que El Salvador recibió dicha calificación luego de que en 2025 se reportaron casos como la detención de la abogada Ruth López, la aprobación de la nueva Ley de Agentes Extranjeros —que provocó el cierre de operaciones de diversas organizaciones de derechos humanos— y la aprobación exprés de la reelección presidencial indefinida.
Asimismo, esta es la primera vez que El Salvador recibe la calificación de “represivo”, lo que lo coloca al nivel de Colombia, Guatemala, Haití, Honduras, México y Perú.
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