Aunque los resultados de la última encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” expuso que la sociedad aspira a mejoras generales para 2025, la economía en general figuró nuevamente la principal problemática que enfrentó El Salvador durante 2024. A ello se sumó la preocupación manifestada por la población respecto al tema medioambiental.
En la encuesta “La población salvadoreña evalúa el año 2024”, la economía se posicionó con un 44.3 % como el problema que más afectó al país entre enero y diciembre del año pasado. Un 16.4 % identificó el desempleo, un 7.1 % la pobreza y un 6.6 % el alto costo a la vida.
Al consultarle a la población si en temas económicos en el país se percibió mejoras o no, el 44.1 % indicó que la situación fue la misma que años anteriores, un 28.1 % dijo que empeoró y en menor proporción, un 27.8 % dijo que mejoró. En similares porcentajes, más de la mitad de la población aseguró que las condiciones de pobreza mantuvieron un igual grado durante un 2024 y 27 de cada 100 salvadoreños indicó que esta aumentó.
Frente a las condiciones económicas, durante el 2024, la encuesta reveló además que las familias salvadoreñas tuvieron que abordar otras medidas para paliar sus necesidades. Por ejemplo, 35 de cada 100 salvadoreños adquirió nuevas deudas, 65 de cada 100 redujo la cantidad de alimentos que compraba o compró marcas más baratas de alimentos, entre otros.
Sobre el tema medioambiental, el 52.3 % afirmó que percibió un aumento de deforestación y el deterioro ambiental en el país, mientras que solo un 11.5 % indicó lo contrario. Al ahondar sobre este tema, la encuesta reveló que la profundización de deforestación y deterioro ambiental fue a causa de la construcción de residenciales, por la misma tala de árboles, por la construcción de más plazas o centros comerciales y de calles o carreteras.
78 de cada 100 salvadoreños manifestó un alto grado de preocupación por los problemas medioambientales, 11 de cada 100 indicó “algo” de preocupación, mientras que 9 de cada 100 y 2 de cada 100 “poco” o “nada”.
Cuando el instituto encuestador consultó qué piensa o siente la población sobre el futuro del país, el 77.3 % dijo que esperanza y 19.4 % indicó temor. Para Amparo Marroquín, vicerrectora de Proyección Social de la UCA, este resultado dibuja una contradicción con relación a las diversas problemáticas que enfrentó el país durante el 2024.
“La sociedad salvadoreña vive en una perspectiva de futuro y esperanza, pero al mismo tiempo vive una realidad cotidiana en donde las cosas no están bien. Es decir, percibimos que el futuro va a estar bien, pero al mismo tiempo nos damos cuenta de que en el presente estamos muy mal”, explicó Marroquín.
Con edición de Diego Hernández
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