Luego de permanecer tres días en las bartolinas de El Penalito, la familia de Borja ha confirmado su liberación.
“Hermanos de la Policía Nacional Civil, como Monseñor Romero, yo les ordeno que no repriman al pueblo salvadoreño y que respeten la Constitución salvadoreña vigente. este día en El Salvador se consolida una nueva dictadura”, así recitó Carlos Borja el pasado 4 de febrero al interior del centro de votación Concha Viuda de Escalón.
En apoyo de Borja, el escritor salvadoreño-canadiense que, además de recitar palabras de Monseñor Romero, también leyó en público artículos de la Constitución que prohíben la reelección presidencial, decenas de actores sociales nacionales e internacionales, poetas, académicos, organizaciones defensoras de derechos humanos se sumaron a la exigencia al Estado salvadoreño de su pronta liberación.
De captura arbitraria calificaron este hecho en un comunicado que a hasta este día lo firmaron 169 personas. “Que lo liberten al compañero Carlos Bucio Borja. Leer la Constitución es un derecho legítimo ciudadano genuino. Solo estaba cumpliendo con un deber ciudadano: defender la Constitución y denunciar el fraude electoral”, rezaba uno de los comentarios de dicha publicación.
Organizaciones como el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (IDHUCA) también se pronunciaron, previa a su liberación. “La libertad de pensamiento y expresión no deben ser penalizados con detenciones arbitrarias. Demandamos que las autoridades competentes brinden información sobre su estado y captura, así como su pronta liberación”, manifestaron en un comunicado.
A este movimiento de exigencia de la liberación de Carlos Borja también se unieron también desde las distintas plataformas digitales voces de abogadas, periodistas, funcionarios como Héctor Silva y más escritores centroamericanos y de otras regiones.
Con edición de Diego Hernández
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