Mujeres rurales del oriente y occidente del país reiteraron que en El Salvador las desigualdades permanecen para este sector y urgieron políticas públicas que reconozcan las labores de las mujeres y les garanticen sus derechos humanos.
«Reconocemos a estas mujeres por defender los bienes naturales y es que las mujeres rurales somos las más afectadas cuando los ríos se secan, cuando no tenemos agua en las comunidades. Las mujeres tenemos un papel muy importante», dijo Nelly Rivera, de la Asociación de Mujeres Ambientalistas de El Salvador (AMAES).
AMAES y espacios como la Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador (ALGES), ambas organizaciones integradas por mujeres de este sector en su mayoría se refirieron al Dia Internacional de las Mujeres Rurales que se conmemora cada 15 de octubre por Naciones Unidas.
En este marco, reivindicaron el «rol trascendental» de esta población en cuanto a la defensa de derechos humanos, su participación en las luchas sociales, en la defensa del medio ambiente, del territorio y la promoción de soluciones climáticas desde la agricultura, la ganadería, como trabajadoras del hogar, entre otras. Pese a sus contribuciones, sus labores no son reconocidas, lamentaron.
«Nosotras dependemos de muchos trabajos y a veces nadie valora la labor de una mujer, que no tiene sueldo, y si tuviéramos no alcanzarían a pagarnos. Hemos aprendido mucho a cuidar el medio ambiente», sostuvo Iliana Veralí, de AMAES y presidente de una ADESCO en San Vicente.
Veralí y otras mujeres rurales enfatizaron que son las principales vulneradas por la contaminación, la tala de árboles, el cambio climático, y otros problemas a nivel nacional. Por esto, y con apoyo de las organizaciones, destacaron que con el tiempo han emprendido esfuerzos de cultivos agroecológicos, con el fin de suministrar a sus familias de manera saludable, adquirir ingresos económicos como forma de pelar los altos costos de la vida, pero también para alcanzar una soberanía alimentaria.
«En este día estamos celebrando a las mujeres rurales y nos sentimos comprometidas en este proceso que estamos llevando como es el dejar un legado a las futuras generaciones de las mujeres rurales como es trabajar y cultivar la tierra y hacer los cambios de lo químico a lo ecológico. Así seremos agentes de cambios», expresó María Dolores Menjívar, mujer del área rural.
Las organizaciones de mujeres instaron al Estado a garantizar a este sector, salud y educación de calidad, mejoras en condiciones de vida y viviendas, así como acceso a la adquisición de tierras, derechos que históricamente les ha sido negado pues son en su mayoría son hombres quienes las poseen, dijeron.
«El llamado es a que haya un reconocimiento hacia las mujeres en el sentido que haya políticas públicas que las beneficien, como el acceso a la tierra para resolver necesidades alimenticias de sus familias. Todas esas condiciones el Estado las puede hacer», señaló la ambientalista Nelly Rivera.
El conversatorio fue organizado entre AMAES, ALGES y FESPAD.
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