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“Ser periodista en Centroamérica significa exponerse a distintas formas de violencia y acoso”: Informe sobre el Estado de la Libertad de Expresión y Seguridad del ejercicio periodístico en Centroamérica.

“Lamentablemente, ser periodista en Centroamérica significa exponerse a distintas formas de violencia y acoso”, indicó un informe actualizado del “Estado de la Libertad de Expresión y Seguridad del ejercicio periodístico en Centroamérica – 2023”, publicado por el Programa de Libertad de Expresión y Derecho a la Información (PROLEDI) de la Universidad de Costa Rica, en alianza con la Fundación Heinrich Böll de Alemania.


El informe abarca las realidades percibidas por periodistas y comunicadores de El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, destacando que, en la región con el paso del tiempo, ser periodista es tanto un desafío como un riesgo para la vida y la libertad.


El informe señala que en Centroamérica se observe una tendencia de consolidación y fortalecimiento de opciones políticas populistas atacan a los medios y una deriva autoritaria de gobiernos, situación que ha causado un efeto negativo en la seguridad de quienes trabajan en áreas de la comunicación.


El informe tuvo como base un cuestionario lanzado en los países mencionados, el cual fue contestado por un total de 45 periodistas. De Costa Rica respondieron 23 personas, de El Salvador 4, de Guatemala 5, de Honduras 4 y de Nicaragua 7. También desarrollaron un análisis documental de la legislación, resoluciones judiciales y políticas públicas de cada país, así como noticas relacionadas con la libertad de expresión. Todo esto cubriendo hechos de septiembre de 2022 a septiembre de 2023.


Entre los que destaca el informe es que un 17.8 % de los periodistas se encentran afuera de sus países de origen a causa de exilio, refugio y persecución política entre otras. El 60 % aseguraron haber sufrido hostigamiento, mientras que el 66% señalaron el tema de violencia en el ámbito digital. Asimismo, el 51% dijeron haber recibidos amenazas, mientras que el 35% dijo haber percibido vigilancia por parte de agentes del Estado o actores privados debido a su quehacer periodístico.


En relación destaca el caso del periódico digital El Faro, medio que en 2022 presentó una demanda en los tribunales de Estados Unidos contra la compañía israelí NSO Group, a quien responsabilizan por el desarrollo del programa de Pegasus con el que el que al menos 15 periodistas fueron espiados a través de sus teléfonos.


Además, el informe revela una alta tendencia de procesos de estigmatización o difusión de discursos de odio en contra de periodistas. Del 100 % de los encuestados, el 88.9% aseguró dicha situación. “Esto es particularmente grave, pues afecta la credibilidad de los medios en un momento donde deben jugar un papel protagónico en combatir los contenidos desinformativos, los extremismos y los discursos de odio que se propagan a nivel global”, reza el documento.


Otra de las situaciones que reconoce el estudio es la falta de herramientas o protocolos de seguridad con los que cuentan los periodistas, así como la falta de habilidades para tener un acceso seguro y anónimo a internet o herramientas que permitan proteger o resguardar su privacidad.


Al respecto de las mujeres periodistas centroamericanas, el estudio sostiene que estas no solo sufren hostigamiento y censura, al igual que los demás periodistas, si no que también sufren acoso sexual, hostigamiento laboral en sus propios lugares de trabajo, sumando a la violencia en redes sociales con contenidos misóginos y en donde “se ciñen de forma cruel y enfermiza con sus cuerpos, hijos e hijas, sus características físicas y sus decisiones de vida afectiva y sexual”.


“En Centroamérica, la libertad de expresión y la de prensa se encuentran en peligro. Las personas periodistas se enfrentan cada vez a más amenazas y a más formas de coacción, violencia y censura, sin que las instituciones y los Estados tomen las acciones pertinentes para proteger sus derechos fundamentales, su seguridad o su vida y la de sus familiares”, manifiestan como una de las principales conclusiones del informe.


Ante este escenario para la libertad de prensa y expresión, desde el PROLEDI de la Universidad de Costa Rica, recomiendan a los países centroamericanos a defender las democracias frente a las derivas autoritarias, aumentar la protección a los y las periodistas, proteger la independencia de los medios públicos, fortalecer los gremios de periodistas, fortalecer los protocolos de seguridad digital y física. En cuanto a las mujeres periodistas, el informe sostiene que es necesarios que las jefaturas y autoridades de los medios de comunicación se comprometan en la reivindicación de los derechos de estas, propiciando condiciones de igualdad y seguridad en su quehacer.


“Si nos concentramos en los datos presentados en este informe, el futuro parece no ser esperanzador. Sin embargo, la lucha por preservar, promover y defender la comunicación, la libertad de prensa, el acceso a la información pública y las democracias centroamericanas deben continuar.

Con edición de Morena Villalobos

About David Ramírez

Periodista de VOCES

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