domingo , junio 16 2024
De izquierda a derecha: Guillermo García, Mario Adalberto Mena y Francisco Antonio Morán/Foto de García proporcionada por MUPI

Altos mandos de la FAES señalados como responsables en el caso de los cuatro periodistas holandeses cumplen más de 365 días en detención


“Que la justicia salvadoreña haga lo que tiene que hacer y que no se siga dilatando el proceso judicial, pues eso solo ayuda a alimentar el estado de impunidad que reina en El Salvador, pues solo favorece a los victimarios”, fue el llamado de Oscar Pérez, presidente/director de Fundación Comunicándonos, a un año desde la captura de dos ex altos militares señalados como responsables de la emboscada y asesinato de cuatro periodistas holandeses en 1982.


Un poco más de un año ha transcurrido desde la resolución de la jueza de Primera Instancia de Dulce Nombre de María, Chalatenango, en la que dictó la detención provisional en contra del exdirector de la Policía de Hacienda, coronel Francisco Antonio Morán y el exministro de la Defensa Nacional, general José Guillermo García.


La orden fue girada también en contra del excomandante de la 4ª Brigada de Infantería, con sede en El Paraíso, Chalatenango, coronel Mario Adalberto Reyes Mena, quien reside en Estados Unidos, figura en la lista de notificaciones rojas de la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) y posee una solicitud de extradición.


El dictamen de la jueza además incluyó al general Rafael Flores Lima, exjefe del Estado Mayor General de la Fuerza Armada, y al sargento Mario Canizales, quien dirigía la patrulla de 25 efectivos del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata (BIRI) Atonal que perpetró la emboscada y masacre de los periodistas. Ambas personas fallecidas.


Koos Koster, Jan Kuiper, Hans ter Laag y Joop Willemsen eran cuatro periodistas holandeses que integraron el equipo de Ikon TV. Ellos produjeron un documental sobre lo que estaba sucediendo en El Salvador en los primeros años del conflicto armado.


El documental se transmitió en Europa, lo que supuso en El Salvador una tensión porque “los militares y la junta de gobierno eran desastrosos, ya que se mostraba que había áreas controladas por guerrillas”, según Pedro Cruz, abogado litigante y director de la Asociación Salvadoreña de Derechos Humanos (ASDEHU).


Posteriormente, los cuatro periodistas holandeses estaban filmando un nuevo documental para continuar exponiendo la realidad salvadoreña. En esta ocasión, el objetivo era exponer lo que sucedía en los contextos urbanos y rurales y cómo eran afectados por el conflicto armado.


El informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas señaló que fue en este marco que una patrulla del Batallón Atonal, en Santa Rita, Chalatenango, emboscó a estos periodistas y cuatro guías que los acompañaba y fueron asesinados. Solo un guía sobrevivió. El crimen fue perpetrado aproximadamente a las 5:20 de la tarde. Desde entonces, el reloj de la impunidad marca los días y horas.


En 2018, Fundación Comunicándonos y ASDEHU, acompañados con la Embajada del Reino de los Países Bajos en Costa Rica para Centroamérica, empezaron a impulsar el caso para que las familias de los periodistas holandeses encuentren verdad y justicia.


Tras la captura de los militares señalados como responsables, la jueza ha negado en dos ocasiones la excarcelación de los imputados. “No hay duda de que es un proceso penal muy importante el que estamos siguiendo, sobre todo para ir avanzando en el establecimiento de un proceso de justicia transicional en El Salvador. Eso sí, es un proceso lento, sobre todo por los obstáculos que vamos enfrentando por parte de la defensa y del mismo sistema de justicia salvadoreño que busca mantener la impunidad en estos crímenes de lesa humanidad”, sostuvo Oscar Pérez.


A juicio del presidente/director de Fundación Comunicándonos, importa que este caso avance para que las familias de los periodistas y el pueblo de los Países Bajos obtengan la verdad y justicia y puedan así cerrar sus heridas. Asimismo, sería un ejemplo para demostrar que nadie puede asesinar a periodistas y vivir impunemente. Ayudaría también a romper el estado de impunidad que reina en El Salvador sobre todos los crímenes de lesa humanidad perpetrados durante el conflicto armado y avanzar hacia un proceso de justicia transicional.


“El Estado salvadoreño deber recordar que la exigencia de verdad y justicia para los 4 periodistas holandeses es una deuda pendiente que mantiene con los familiares y pueblo de los Países Bajos, como también con la sociedad salvadoreña, que necesita y urge de cerrar las heridas vividas durante el conflicto pasado. Nosotros decimos que mientras no exista verdad y justicia siempre repetiremos que ¡la impunidad de ayer es la impunidad de hoy!”, acotó.

Con edición de Morena Villalobos

About David Ramírez

Periodista de VOCES

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