El Fenómeno del Niño ha golpeado considerablemente las zonas agropecuarias de El Salvador, por lo que, los miembros de diferentes asociaciones que integran el Foro Centroamérica Vulnerable Unida por la Vida han mostrado su preocupación e interés porque en el país se creen y apliquen políticas de prevención ante la crisis alimentaría que está generando el cambio climático y así evitar las perdidas totales de cosechas.
“El Salvador es uno de los 18 puntos críticos de hambre en el mundo de acuerdo al informe de seguridad alimentaria de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Un millón de salvadoreños enfrenta hambre según estudios”, comentó Rubén Vásquez, miembro del Consejo Coordinador Nacional Indígena Salvadoreño (CCNIS).
Ante esto, representantes de asociaciones como la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), la Asociación Fundación para la Cooperación y el Desarrollo Comunal de El Salvador (CORDES), Red JuventudES, la Fundación Salvadoreña de Desarrollo y Vivienda Mínima (FUNDASAL), Mesa Permanente Para la Gestión de Riesgo en El Salvador (MPGR), y el Consejo Coordinador Nacional Indígena Salvadoreño (CCNIS) piden al gobierno salvadoreño que se cree una política que cumpla con diferentes puntos para proteger la seguridad alimentaria nacional.
Entre las propuestas están:
– Adoptar un plan de emergencia que responda a la crisis alimentaria que vive el país, construido de manera participativa, con enfoque intercultural y de género.
-Crear una política pública de seguridad y soberanía alimentaria que considere la creciente crisis climática e incluya una reserva nacional de alimentos y santuarios de semillas nativas.
-Iniciar la discusión de la propuesta de Ley de Cambio Climático en la Asamblea Legislativa y generar condiciones para su aprobación.


El director de UNES, Luis González, señaló que están consientes que el cambio climático es un problema global, pero que es de suma importancia que en El Salvador se generen políticas públicas para enfrentarlo: “Este año, en febrero y marzo tuvimos precios récord de la canasta básica alimentaria. Ya la población no podía acceder a todos los alimentos de la canasta básica. Había familias que no tenían suficientes alimentos para hacer los tres tiempos de comida”, lamentó.
Por otra parte, el temor de dichas asociaciones por las afectaciones que conlleva la perdida de cultivos de los agricultores y el alza de precios en los productos de la canasta básica alimenticia cuestiona al Estado salvadoreños sobre qué es lo que se puede hacer o qué se debería hacer para evitar una crisis alimentaria. “Quitarle el IVA a la canasta básica alimentaria, tener una reserva nacional de alimentos. Hay una necesidad de trabajar una lógica de prevención para atender este tipo de emergencias. En las zonas que hay humedad se pueden sembrar solo alimentos para atender la crisis alimentaria”, propuso González.
Edición de Diego Hernández
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