La directora de la institución adscrita a la UCA editorializó en un video publicado en redes sociales, un formato de comunicación poco explorado en El Salvador para difundir posturas oficiales y políticas.
“La protesta es una forma de pedir cuentas, de decirle la verdad al poder y de dar voz y presencia a personas víctimas de situaciones injustas”, expresó Gabriela Santos, directora del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA) en un editorial.
Añadió que “protestar no es un delito” y que “cuando alguien incumple un acuerdo nuestra reacción normal es reclamar”.
En ese marco, sostuvo que “no es aceptable que cuando un trabajador o una trabajadora reclama por el no pago de su salario o la retención de sus cuotas la consecuencia sea su detención arbitraria”, sustentando con publicaciones periodísticas el caso de los dos sindicalistas que fueron detenidos en Soyapango en una protesta por el impago de sus salarios que mantiene la alcaldía de ese municipio.
“La exigencia de nuestros derechos es un derecho en sí mismo” y “es necesario que el Estado respete estos derechos y que no reprima, silencie voces o que estigmatice a quienes se atreven a exigirlos”, expresó la directora del IDHUCA.
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