En senda declaración -firmada en tres ciudades y atribuida a 4 altos funcionarios de dependencias de la ONU- afirmaron que llevar a la cárcel a niños, niñas y adolescentes perpetúa los ciclos de violencia, exclusión y pobreza.
Cuatro dependencias de la ONU que trabajan por los derechos de la niñez y adolescencia se mostraron preocupadas por los últimos acontecimientos ocurridos en El Salvador en materia de seguridad: “Todo niño, niña y adolescente debe estar protegido frente a la detención”, afirmaron en una declaración publicada en el sitio web de UNICEF y firmada en Nueva York, Ginebra y Ciudad de Panamá.
“La violencia de pandillas (maras) es inaceptable; daña significativamente a las comunidades y pone a muchos niños, niñas y adolescentes en riesgo de vincularse al mundo del crimen”. Sin embargo, encarcelarlos “no es la solución”, afirmaron en la declaración.
Se refirieron a los recientes cambios en la ley penal juvenil de El Salvador, que permiten que menores de edad puedan enfrentar penas entre 10 y 20 años de prisión; asimismo, los cambios avalados por la Asamblea Legislativa a petición del presidente Nayib Bukele establecen que estos permanezcan detenidos hasta que se dicte sentencia firme y limitan la posibilidad de que estas penas sean modificadas o anuladas.
“Ninguna de estas medidas se ajusta a las disposiciones vinculantes de la Convención sobre los Derechos del Niño, de la que El Salvador es parte”, dijo la UNICEF en la declaración atribuida a Najat Maalla M’jid, representante especial del secretario general de las Naciones Unidas sobre la violencia contra los niños; Mikiko Otani, presidenta del Comité de los Derechos del Niño; Jean Gough, directora regional de UNICEF para América Latina y el Caribe y Harold Robinson, director regional de UNFPA para América Latina y el Caribe.
La Convención sobre los Derechos del Niño establece que “la detención solo debe utilizarse como medida de último recurso y durante el menor tiempo posible”.
“Encarcelar a los niños, niñas y adolescentes no proporciona un entorno que mejore su desarrollo ni promueve su reintegración como miembro positivo de la sociedad. La detención afecta a su salud y bienestar, y las pruebas demuestran que el encarcelamiento aumenta las posibilidades de que abandonen la escuela y cometa un delito más adelante en su vida, perpetuando así los ciclos de violencia, exclusión y pobreza”, reclamó la ONU.
Añadió que “las medidas no privativas de libertad son mucho más rentables que la detención y generan mejores resultados”.
Los representantes de la ONU se mostraron preocupados porque los menores de edad en El Salvador “pueden ser víctimas de violencia tanto por parte de las pandillas como siendo miembros de estas. Pueden ser reclutados y pueden ser utilizados”.
Recomendaron a El Salvador “empoderar a la niñez y adolescencia para crear una cultura de paz” y le recordaron al gobierno que “los derechos de los niños, niñas y adolescentes se aplican en todo momento, incluso en los estados de excepción”.
En ese sentido, aseguraron que la Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los Niños, el Comité de los Derechos del Niño, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y el Fondo de Población de las Naciones Unidas están dispuestos a proporcionar apoyo técnico al gobierno de El Salvador para hacer frente a la violencia de las pandillas y revisar la ley penal juvenil de acuerdo con las normas internacionales.
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