Con dos cámaras Nikon F2, lentes fotográficos, amor por la aventura y un objetivo claro Giovanni Palazzo, o Gió como es reconocido, llegó a El Salvador en los años ochentas para documentar lo que en aquella época estaba marcando la historia del Pulgarcito de América.

Gió contó a VOCES cuáles fueron sus tres principales motivaciones para plasmar en fotografías los sucesos que marcaron nuestro país: “Primero, la coincidencia pues en los ochenta tenía 20 años y la edad fue importante. Segundo, el período internacional era fundamental pues terminó la guerra de Vietnam y estaban muchos movimientos internacionales, conflictos y todo eso de la América Latina, de Chile, de los golpes; yo tenía ese tipo de cultura internacionalista. La tercera, es que yo tomaba fotografía desde los 15 años, tenía la pasión para la fotografía y vivía en Turín (Italia), que es donde vivo hoy. Vivo ahí, porque era en esa época un obrero, pero tomaba fotografía de todo, de huelgas, conflictos sociales de Italia, entre otras cosas”.
Hubo un acontecimiento que impactó tanto a los salvadoreños como al mundo: el asesinato de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, un hecho que recuerda Gió como un momento muy sentido e importante y que detonó en su mente un pensamiento: “o lo hago ahora o nunca podré hacerlo en otro momento”.
Durante su estancia en el país, el fotógrafo se aventuró a innumerables rincones en donde la guerra estaba con mayor presencia, y en donde las botas y balas más eco hacían. Entre sus miles de fotografías se encuentran cadáveres, desaparecidos, militares de batallones como el BIRI Atlacatl (señalada en la masacre de El Mozote y lugares aledaños), otros altos mandos como el coronel Sigifredo Ochoa, el coronel Domingo Monterrosa; la guerrilla y sus campamentos, refugiados, pero también los rostros de los más vulnerados como los niños y las mujeres.
“El Salvador fue muy conocido en los años 80, fue un lugar donde hubo un conflicto muy violento. Me di cuenta de todo eso y tenía mis ideas y visiones. Llegué aquí tomando fotos con una idea clara: documentar todos eso y ponerlo a disposición (gratuita al mundo) para platicar, hacer encuentros con todos los que tenían la posibilidad de hacerlo. Hoy es todo un material histórico y estoy contento de eso, porque tome fotografía no como profesionales, no con el objetivo de vender fotos para una agencia; nadie me mandó, nadie me decía que tipo de foto hacer”, compartió.

Gió Palazzo nació en 1954 en Castellucio Valmaggiore, Italia. Inició su carrera como técnico electrónico y fotógrafo autodidacta. Es tras ello, y con 26 años de edad, que se trasladó a El Salvador en donde sus fotos pasaron a la historia, la cual compartió, incluso lo hace a la fecha, a todo el mundo.
El fotógrafo visita este 2024 el país para presentar en el Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI), la exposición “Los 80 en Blanco y Negro”, en el que refleja bajo un enfoque de humanismo y empatía lo que sus lentes retrataron durante uno de los periodos más represivos y sangrientos de El Salvador. Asimismo, Gió dona en este contexto una colección de cuatro mil imágenes bicolores, las cuales se suman a otras seis mil a color que donó al mismo museo en el 2013.

Con edición de Morena Villalobos
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