lunes , mayo 23 2022

Los impactos de la zafra a la salud pública y el medioambiente continúan

En el marco de la finalización de la zafra 2021/2022 que concluyó el pasado mes de abril, organizaciones ambientalistas y comunidades afectadas denunciaron en la mañana del 6 de mayo las afectaciones del incremento de producción de caña en la salud pública y medio ambiente.

Por: Diana Rivas, periodista de VOCES


Organizaciones ambientalistas y comunidades incorporadas en la campaña “Azúcar Amarga”, manifestaron que hay un incremento anual en la producción de azúcar en el país, causando en la población enfermedades como la insuficiencia renal, diabetes, además de graves impactos en el medio ambiente.  

“Seguimos demandando a que el Estado a través del Ministerio de Salud (MINSAL), vaya desarrollando los centros de atención especializada a poblaciones de insuficiencia renal. Nuestra gente se está muriendo y seguimos insistiendo que es por el alto consumo de agua contaminada con agroquímicos utilizados en la producción de la caña”, manifestó el representante de Asociación para el Desarrollo de El Salvador (CRIPDES), Bernardo Belloso.

De acuerdo con el integrante de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), Alejandro Labrador, “(en) los últimos 15 años han habido más de diez mil muertos por insuficiencia renal crónica”.  

Actualmente el dato más reciente del sector azúcar es ciento once mil manzanas cultivadas con caña de azúcar, y el 70% está concentrado en los departamentos de Ahuachapán, Sonsonate, La Paz y Usulután.
Con respecto a la quema de cañales, en los últimos meses de lo que lleva el año 2022, el país centroamericano ha presentado altos niveles de vulnerabilidad frente a los incendios forestales y de maleza. Según el Ministerio de Gobernación, el 95% de incendios han sido provocados por el ser humano. Sin embargo, la Asociación Red Uniendo Manos de El Salvador (ARUMES) señaló la poca actuación del Estado Salvadoreño para prevenir los incendios.

Incendio de maleza, municipio de San Vicente. 
Foto proporcionada por la campaña Azúcar Amarga

“A nivel nacional hay muchas organizaciones que hemos hecho demandas, marchas; hemos ido a la Unidad de Salud de San Salvador, hemos ido a la Unidad del Medio Ambiente a dejar notas con respecto a la problemática (con respecto a los incendios) que se da en los territorios. Pero hasta el momento no se ha pronunciado el Gobierno mucho menos el ministro de salud como el ministro de medio ambiente”, expresó, Sonia Gutiérrez, integrante de ARUMES y lideresa del Cantón San Isidro, del municipio de Izalco, Sonsonate.

El Cantón San Isidro es uno de los municipios afectados por la demanda de agua que requiere el monocultivo de caña de azúcar. En varias ocasiones, los habitantes aledaños se han quejado de cómo gozan de riego de agua a toda hora del día mientras ellos no tienen para consumo diario. 

Otro de los municipios afectados es Tecoluca del Bajo Lempa, que se encuentra en un crecimiento acelerado de la producción de la caña, “más del 75% de este municipio ya fue destruido de sus bosques salados y de agua dulce”, dijo Belloso.

Impactos ambientales del monocultivo de caña de azúcar

Las comunidades que habitan en regiones circundantes a los cañales se ven afectadas por la quema, por la aplicación de químicos que conlleva al deterioro del suelo, la destrucción de biodiversidad, la alteración de microclima, la contaminación y generación de gases de efecto invernadero. 

Sin embargo, uno de los sectores  más vulnerables es la zona costera marina, ya que al concluir la zafra y empieza el invierno todas las concentraciones de químicos en el suelo se corren a los cuerpos de agua causando la muerte de especies marinas.  “Hay concentraciones de agroquímicos en el agua que está cayendo en los manglares y hay muerte de todo tipo de peces, moluscos, camarones e incluso hasta aves, eso no lo reportan los ingenios azucareros, ni el ministerio”, afirmó Belloso. 

Pero esto no solo causa afectaciones en el medio ambiente, ya que según datos expuestos durante la conferencia de prensa, cada año la agroindustria anuncia un crecimiento a comparación de los años anteriores. La última cosecha produjo 53.9 millones de galones de melaza, con lo cual los ingenios azucareros obtienen ganancias millonarias en contraste con la economía de los pequeños productores y comunidades locales, según denunciaron las organizaciones sociales de la campaña “Azúcar Amarga”.

Asimismo, para el abogado ambiental de UNES, Luís González,  existe una  débil regulación

de las leyes ambientales por parte de las autoridades. “Nos hace falta legislación, pero además tenemos leyes que no se están cumpliendo, si bien es cierto la Ley de Medio Ambiente se ha que quedado sin dientes desde el 2016 pero hay otras leyes ambientales que sí tienen dientes, la Ley Forestal, la Ley de Riego y Avenamiento, la Ley de Áreas Naturales Protegidas pero lo que tenemos es, que hay una falta de capacidad del Estado o una también falta de voluntad política del Estado de hacerlas cumplir”, explicó. 

Todas las prácticas mencionadas han sido denunciadas reiteradamente por las comunidades afectadas y organizaciones ambientalistas y derechos humanos , donde exigen la aplicación de la ley y prohibición del uso de agrotóxicos para frenar la expansión del monocultivo de caña de azúcar.

*Foto ilustrativa tomada de Coopevictoria

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