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Robin y Sonja ter Laag visitaron el 18 de marzo de 2022 el lugar donde los 4 peridistas holandeses fueron emboscados y asesinados. Fotografía: Oscar Pérez, Fundación Comunicándonos.

«Mi dolor no ha disminuido ni un ápice en 40 años»: Sonja, hermana del periodista holandés Hans ter Laag

En entrevista con Villamedia, Sonja ter Laag compartió su sentir sobre las capturas de dos exmilitares salvadoreños por el caso judicial de su hermano y tres colegas más, así como su estancia en marzo pasado en El Salvador cuando brindó una declaración ante la jueza de un poblado en el norte del país.

“Mi dolor no ha disminuido ni un ápice en cuarenta años, porque sigo echando de menos a mi hermano”, dijo Sonja ter Laag a la jueza María Mercedes Argüello en marzo pasado, cuando junto a su hijo Robin visitó El Salvador con motivo de los 40 años desde que un batallón militar asesinó a cuatro periodistas holandeses, uno de ellos su hermano.

El 17 de marzo de 1982 el equipo completo de IKON TV, integrado por Koos Koster, Jan Kuiper, Hans ter Laag y Joop Willemsen, fue emboscado y asesinado por una patrulla de 25 soldados del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata (BIRI) Atonal mientras ejercían su trabajo de informar sobre la realidad de la guerra salvadoreña.

Los BIRI eran grupos élites de la Fuerza Armada de El Salvador especializados en operaciones contrainsurgentes, pero en ese marco están señalados de múltiples crímenes de guerra y atrocidades contra población civil. La emboscada y masacre de los periodistas holandeses es calificado como un crimen de lesa humanidad.

“Uno afronta el dolor de forma diferente después de cuarenta años. Pero cuando vuelves a estar en medio de todo ello -como ahora que esos agentes han sido detenidos esta semana-, ese viejo trauma sigue bullendo”, expresó ter Laag al medio holandés especializado en periodismo.

Sonja ter Laag, junto a su hijo Robin, el 18 de marzo de 2022 entra al Juzgado de Primera Instancia de Dulce Nombre de María para declarar como ofendida en el proceso penal por el asesinato de su hermano Hans, emboscado y asesinado junto a tres de sus colegas el 17 de marzo de 1982 por el Batallón Atonal de la Fuerza Armada de El Salvador.

La jueza Argüello es la titular del Juzgado de Primera Instancia de Dulce Nombre de María, un pequeño poblado de Chalatenango en el norte de El Salvador, muy cercano a la zona rural en la que ocurrió el crimen hace 40 años. En una histórica resolución, la jueza dictó la captura de altos mandos militares por su presunta participación de la matanza de los periodistas holandeses.

En virtud de la orden judicial, la noche del viernes 14 de octubre la Fiscalía y la Policía salvadoreña hiceron efectivas las capturas del exdirector de la Policía de Hacienda, coronel Francisco Antonio Morán, y el exministro de la Defensa Nacional, general José Guillermo García.

Por su parte, el excomandante de la 4ª Brigada de Infantería, con sede en El Paraíso, Chalatenango, coronel Mario Adalberto Reyes Mena, señalado como principal autor intelectual del crímen deberá ser extraditado de Estados Unidos a El Salvador.

“Esto es muy importante para mí. Sigo echando de menos a mi hermano todos los días”, añadió ter Laag en la entrevista.

Narró que siempre tuvo deseos de visitar el lugar del asesinato de su hermano, por lo que en marzo pasado llegó por primera vez a El Salvador.

“Estuve allí por invitación de Christine Pirenne (embajadora de Holanda para Centroamérica), con motivo del 40º aniversario de los asesinatos. Hubo reuniones oficiales con ONGs y muchos periodistas. También se me había pedido que declarara ante la juez de instrucción, la misma que ahora emitió las órdenes de detención”.

Hablé con ella durante tres horas y media. Quería saber quién era Hans, explicó, al detallar que mostró a la jueza fotografías de ella y Hans.

“Bonitas fotos, porque mi padre era fotógrafo profesional. Y al final, mostré una foto horrible -que aparecía en la página central del Nieuwe Revu de entonces- en la que Hans yacía completamente vestido en una mesa del sanatorio. En el fondo estaban sus dos compañeros de IKON tumbados en camas de acero, pero estaban tapados porque les habían disparado en la cabeza y estaban totalmente mutilados”.

“Y le dije a la jueza: Así es como recuperé a mi hermano. Estaba visiblemente emocionada”, detalló ter Laag.

Durante su visita a El Salvador Sonja ter Laag y su hijo Robin conocieron los testimonios de las Madres, víctimas de la guerra en El Salvador.

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