domingo , abril 19 2026

San Romero de América: un sacramento para El Salvador

Por: Diego Hernández, jefe de prensa de VOCES.


En 1977, el teólogo brasileño y uno de los fundadores de la Teología de la Liberación, Leonardo Boff, escribió en su libro “los sacramentos de la vida” que un sacramento es aquel símbolo que evoca, provoca y convoca. Evoca porque tiene la habilidad de traer al presente distintas emociones a través del relato, provoca porque mueve al individuo a tomar acción y convoca porque con su destreza comunicacional logra congregar.

Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, Monseñor Romero, logró evocar, provocar y convocar. “Recordar el nacimiento del profeta, del santo, es como decir que Monseñor Romero es un sacramento”, definió el presidente/director de la Fundación Comunicándonos, Oscar Pérez.

Hoy, lunes 15 de agosto de 2022, se celebran 105 años del nacimiento de Monseñor Romero: un férreo defensor de los derechos humanos de las personas salvadoreñas durante un momento de violencia extrema en El Salvador.

“Él fue la voz de los sin voz, el que acompañó a las víctimas en su lucha por la verdad, la justicia, la reparación, especialmente ante las graves violaciones de los derechos humanos”, explicó a VOCES el sacerdote Fredis Sandoval, miembro de la Concertación Monseñor Romero.

El Padre Fredis Sandoval en una misa popular un día después de la aprobación del régimen de excepción. 27 de marzo de 2022. Foto: Diego Hernández.


A través de sus homilías transmitidas en la Radio YSAX, Monseñor Romero denunciaba los crímenes cometidos en contra del pueblo salvadoreño. Estos discursos fueron interpretados como peligrosos por el gobierno militar de los años 80, por lo que fue bombardeada en reiteradas ocasiones.

Sin embargo, el Santo de América seguía denunciando. Un documental llamado “Reportaje Sin Fin”, hecho por una unión de periodistas holandeses en 1983, incluyó en su filme una grabación de Monseñor Romero. Koos Koster, uno de los cuatro periodistas holandeses asesinados en 1982 por el Batallón Atonal de la Fuerza Armada en Chalatenango, le preguntó cuál era la posición de la iglesia en ese momento donde la olla parecía estallar en El Salvador.

Fotograma del documental «Reportaje Sin Fin». En la derecha, Koos Koster. En la izquierda, Monseñor Romero.


“La iglesia defiende la justicia social y apresura esos cambios, y teme que se vayan a estorbar por la negligencia, tal vez del gobierno que no apresura las cosas y por las oposiciones, tanto de la extrema izquierda, que no deja trabajar, parece que quiere solamente su solución violenta. Sobre todo, más temo a la extrema derecha”, aseveró en ese momento el arzobispo Romero, quien denunciaba la violencia no importaba de dónde viniera.

Mientras Koster lo entrevista, una señora se acercó a Monseñor Romero y le dijo que su hijo había desaparecido, pidiéndole ayuda. “Voy a ver qué podemos hacer. ¿Puso su dirección aquí? Para hablarle, por cualquier cosa”, le respondió a la señora.

“La gente le contaba los horrores que vivía durante el conflicto: violaciones a derechos humanos, desapariciones, torturas”, narró Oscar Pérez. Para el presidente/director de la Fundación Comunicándonos, que conoció y compartió en persona con Monseñor Romero, una gran característica de él fue que sabía escuchar a la gente. Es por ello que comunicaba con gran categoría. Es por ello que las personas cercanas a él le llamaban “el gran comunicador”, y el pueblo salvadoreño le decía “la voz de los sin voz”.

San Romero de América fue asesinado el 24 de marzo de 1980, en medio de sus denuncias por el irrespeto a los derechos humanos a la población salvadoreña. A su funeral (que también fue reprimido) llegaron mares de gente de todo el país.

Aún hoy en día, 42 años después, la gente sigue recordando y congregándose en torno a fechas conmemorativas de Monseñor Romero. No solamente salvadoreñas y salvadoreños, sino fieles, religiosos, laicos de todo el mundo.

Monjas brasileñas en el Centro de San Salvador 42 años después del día del martirio de Monseñor Romero. 24 de marzo de 2022. Foto: Diego Hernández


Ciertamente evocó, provocó y convocó, convirtiéndose en un sacramento para El Salvador.

About Diego Hernández

Director editorial

Otras noticias

“Que este reconocimiento sea también un homenaje permanente a estos cuatro tulipanes y a las miles de víctimas de El Salvador”: Oscar Pérez, de Fundación Comunicándonos

“Deseo, entonces, que este reconocimiento sea también un homenaje permanente a estos cuatro tulipanes y …

Deja una respuesta