viernes , diciembre 2 2022

Un paternal AMLO desea a El Salvador dejar de ser «los tristes más tristes del mundo»

En un discurso durante su breve estadía el viernes 6 de mayo, digno de un estadista, habló sobre la historia común de México y El Salvador, recordó con gran dolor el cobarde asesinato de Monseñor Romero, en 1980, y dijo que México se siente “orgulloso” de los Acuerdos de Paz que en 1992 acabaron con la guerra civil en la pequeña nación centroamericana. 

Por Carlos Portillo, director editorial


Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México, nacido en Tepetitán, estado de Tabasco, recordó a El Salvador los grandes parecidos culturales y la historia común que les ha mantenido unidos. En el caso de la toponimia enfatizó que en El Salador existe el municipio de Tepetitán, tal como el lugar que le vio nacer en 1953. 

Es presidente de los Estados Unidos Méxicanos desde el 1 de diciembre de 2018.

Con el porte de un estadista y de fondo la pintura de Monseñor Romero en el salón de honor de Casa Presidencial, en San Salvador, compareció ante la prensa junto al presidente Nayib Bukele momentos después de sostener una fructífera reunión, según resaltaron ambos mandatarios.

En la misma acordaron “incrementar al doble” los programas Sembrando Vidas, que apoya a 10 mil campesinos salvadoreños, y Jóvenes Construyendo el Futuro, que también da oportunidades a 10 mil personas.

Los jóvenes reciben un aporte económico mensual de $180, a fin de contribuir a su capacitación laboral, a través de 427 centros de trabajo; desempeñándose en áreas administrativas, servicio, ventas, comercio, industria, ciencia y tecnología y sector agropecuaria.

El programa que favorece al sector campesino les ha dado la posibilidad de mejorar su calidad de vida impulsando la producción en sus parcelas mediante ayudas monetarias mensuales de $250 y acompañamiento técnico para la siembra. 

Ambos buscan desincentivar la migración irregular a Estados Unidos.

Pero el discurso de AMLO en El Salvador fue más profundo que los resultados de los programas estrella impulsados junto a Bukele. 

Los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador, y de El Salvador, Nayib Bukele, posan en el salón de honor Oscar Arnulfo Romero de Casa Presidencial, San Salvador, El Salvador, 6 de mayo de 2022.

Dijo que el dictador Maximiliano Hernández Martinez, derrocado por una huelga de brazos caídos en 1944, “ordenó (en 1932) el asesinato de decenas de miles” de salvadoreños, entre ellos el caudillo Agustín Farabundo Martí, de quien la fuerza insurgente que condujo la guerra civil en la década de los 80s tomó su nombre.

“La oligarquía seguía sin entender que la paz es fruto de la justicia y que un Estado que no garantiza los derechos básicos de su población deriva a la ingobernabilidad. La pobreza, la desigualdad, el autoritarismo y la falta de democracia fueron los principales combustibles de la tragedia y de la trágica guerra que azotó a este país”, dijo AMLO. 

Añadió que a los mexicanos esa guerra -“dolió en cada uno de sus muertos, y mucho nos dolió el cobarde asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero, un santo de verdad”.

En ese contexto recordó que México, en agosto de 1981, “no vaciló” en emitir junto con Francia la “celebre declaración conjunta sobre El Salvador en la que se reconoció al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional como una fuerza política representativa”.

La declaración franco mexicana fue trascendental para la exguerrilla del FMLN, pues reconoció el carácter insurgente de su lucha y puso la mirada de la comunidad internacional en el conflicto armado que vivía el pequeño país centroamericano, azotado por la represión y bañado en sangre. 

La paz “provino de acuerdos que se suscribieron en 1992 y es un orgullo para nosotros los mexicanos, porque esos acuerdos se firmaron en el Castillo Chalpultepec de la ciudad de México”, expresó AMLO. 

Para el presidente de México los desafíos actuales son “la lucha contra la pobreza, la desigualdad, el desempleo y la marginación que son las raices profundas de la inseguridad, de la migración y otras desdichas”.

Desde el inicio de su gobierno, afirmó, ha trabajado “por resolver esos problemas de manera perdurable, tanto en México como en Centroamérica, con absoluto respeto a la soberanía de cada país”.

A Estados Unidos le dijo que siendo “protagonista del fenómeno migratorio, debe en consecuencia ser corresponsable de darle solución modificando sus políticas migratorias y ayudando a combatir las condiciones que obligan a millones a abandonar sus lugares de residencia”.

Al presidente Bukele le aseguró que su gobierno seguirá dandole un “trato especial” y al pueblo salvadoreño “un trato muy fraterno, cariñoso, de hermanos”.

“Me de una enorme satisfacción el constatar que la hermandad de milenios entre nosotros y nuestros países nos lleva a construir bienestar para que no volvamos nunca más a ser los tristes más tristes del mundo, que pasemos a ser los más felices del mundo”, dijo el presidente mexicano en su breve paso por El Salvador como parte de una gira centroamericana que ha incluido a Honduras y Guatemala. 

La frase de AMLO es del Poema de Amor del revolucionario Roque Dalton, un tratado histórico, social y cultural del ser salvadoreño visto desde la mirada del poeta, periodista, ensayista e intelectual, quien fue asesinado por sus propios compañeros de armas el 10 de mayo de 1975.

*Fotografías: Secretaría de Prensa de la Presidencia de El Salvador.

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